Buscadora

Historias de vida - Buscadora

A mis 62 años considero que he ido a tantas terapias de diferentes tipos, métodos y corrientes filosóficas y me han costado como si tuviera tres hijos más y otro matrimonio fallido.  El efecto aliviador de la práctica terapéutica dura poco tiempo. Esas -pastillitas- que creo digerir se acaban rápido y voy a buscar más u otras nuevas, o las mezclo. Las mismas sensaciones molestas y dolorosas se repiten punzantes, agudas, me hacen un hueco caliente en el estómago y oprimen las sienes y la frente.

Hasta ahora, no entendía cómo hacerlo, es decir, cómo hacerlas efectivas en un periodo más prolongado. Hoy en día me doy cuenta de que soy codependiente y todas las búsquedas para sentir y creer que estoy dirigiendo las situaciones, mejorando o aceptándolas son parte de mi propia e inconsciente estrategia de mantener dichas situaciones; así permito distraerme y desviar la responsabilidad de causa y efecto en la que participo unas veces activa y otras pasiva. Aplico y por consecuente -me- aplico el método de -garrote y zanahoria-. Doy palo y me doy más duro, para luego, casi acto seguido, dar / darme consuelo, justificación y contentillo. Esa elección para mí ha sido equívoca porque me estoy enfermando ya y la vista se está deteriorando cada vez más. Narrar mi historia, mi versión, con esta metodología que me quita el contento y me expone a lo que pretendo mimetizar, ha despejado la visión borrosa y tergiversada que he tenido de cómo afrontar los diferentes sucesos de mi vida. Espero también ir mejorando o frenar mis problemas de la vista. Busco alternativas oftalmológicas siendo consciente de mi conducta viciosa con respecto a las múltiples posibilidades de encontrar ese alivio. Hoy en día continúo buscando dentro de mí el sentirme bien conmigo misma. Sí, un cliché, pero es así. La técnica de Narrativa del Cuerpo Vivido me enseña a usar los diferentes instrumentos que ofrece para poder observar las molestias en el cuerpo específicamente y lograr bajar la intensidad de la molestia o dolor hasta el punto de que desaparecen.  Voy de suceso, evento o momento a la vez. Hay días que se presentan los problemas simultáneos, sin embargo, ya tengo mi -guía- personalizada, elaborada también por mí, para ir monitoreando las acciones y reacciones, cada vez desidentificándome del problema en sí y atendiéndolo como es, -rehabilitándome- de esa dependencia emocional, aprovechando los recursos terapéuticos sin devoción o aprehensión, sino como lo que son, posibilidades y herramientas que se usan unas veces y otras se reservan para cuando corresponde aplicarlas y en conjunto, están almacenadas como elementos útiles. 

Consultoría narrativa del cuerpo vivido

Mailgfreydell@gmail.comestoy a tu servicio.