Trastorno de ansiedad
¿Qué es?
El trastorno de ansiedad se caracteriza por sensaciones constantes de miedo, intranquilidad o pánico, que pueden bloquear significativamente la vida diaria. A diferencia de la ansiedad cotidiana, que es una respuesta momentánea a situaciones estresantes, el trastorno de ansiedad es crónico y puede presentarse de varias formas, desde ataques de pánico repentinos hasta preocupaciones generalizadas que parecen no tener fin.

Tipos de Trastorno de Ansiedad (Tomado del DMS-V):
Trastorno de ansiedad por separación:
- Miedo o ansiedad excesiva e inapropiada para el nivel de desarrollo del individuo concerniente a su separación de aquellas personas por las que siente apego, puesta de manifiesto por al menos tres de las siguientes circumstancias:
- Malestar excesivo y recurrente cuando se prevé o se vive una separación del hogar o de las figuras de mayor apego.
- Preocupación excesiva y persistente por la posible pérdida de las figuras de mayor apego o de que puedan sufrir un posible daño, como una enfermedad, daño, calamidades o muerte.
- Preocupación excesiva y persistente por la posibilidad de que un acontecimiento adverso (p. ej., perderse, ser raptado, tener un accidente, enfermar) cause la separación de una figura de gran apego.
- Resistencia o rechazo persistente para salir lejos de casa, a la escuela, al trabajo o a otro lugar por miedo a la separación.
- Miedo excesivo y persistente o resistencia a estar solo o sin las figuras de mayor apego en casa o en otros lugares.
- Resistencia o rechazo persistente para dormir fuera de casa o a dormir sin estar cerca de una figura de gran apego.
- Pesadillas repetidas sobre el tema de la separación.
- Quejas repetidas de síntomas físicos (p. ej., dolor de cabeza, dolor de estómago, náuseas, vómitos) cuando se produce o se prevé la separación de las figuras de mayor apego.
- El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, dura al menos cuatro semanas en niños y adolescentes y típicamente seis o más meses en adultos.
- La alteración causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, académico, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
- La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental, como rechazo a irse de casa por resistencia excesiva al cambio en un trastorno del espectro del autismo; delirios o alucinaciones concernientes a la separación en trastornos psicóticos; rechazo a salir sin alguien de confianza en la agorafobia; preocupación por una salud enfermiza u otro daño que pueda suceder a los allegados u otros significativos en el trastorno de ansiedad generalizada; o preocupación por padecer una enfermedad en el trastorno de ansiedad por enfermedad.

Mutismo selectivo:
- Fracaso constante de hablar en situaciones sociales específicas en las que existe expectativa por hablar (p. ej., en la escuela) a pesar de hacerlo en otras situaciones.
- La alteración interfiere en los logros educativos o laborales o en la comunicación social.
- La duración de la alteración es como mínimo de un mes (no limitada al primer mes de escuela).
- El fracaso de hablar no se puede atribuir a la falta de conocimiento o a la comodidad con el lenguaje hablado necesario en la situación social.
- La alteración no se explica mejor por un trastorno de la comunicación (p. ej., trastorno de fluidez [tartamudeo] de inicio en la infancia) y no se produce exclusivamente durante el curso de un trastorno del espectro del autismo, la esquizofrenia u otro trastorno psicótico.
Fobia específica:
- Miedo o ansiedad intensa por un objeto o situación específica (p. ej., volar, alturas, animales, administración de una inyección, ver sangre).
Nota: En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados o aferrarse.
- El objeto o la situación fóbica casi siempre provoca miedo o ansiedad inmediata.
- El objeto o la situación fóbica se evita o resiste activamente con miedo o ansiedad intensa.
- El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real que plantea el objeto o situación específica y al contexto sociocultural.
- El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
- El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
- La alteración no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el miedo, la ansiedad y la evitación de situaciones asociadas a síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes (como en la agorafobia); objetos o situaciones relacionados con obsesiones (como en el trastorno obsesivo-compulsivo); recuerdo de sucesos traumáticos (como en el trastorno de estrés postraumático); dejar el hogar o separación de las figuras de apego (como en el trastorno de ansiedad por separación); o situaciones sociales (como en el trastorno de ansiedad social).
Trastorno de ansiedad social (fobia social):
- Miedo o ansiedad intensa en una o más situaciones sociales en las que el individuo está expuesto al posible examen por parte de otras personas. Algunos ejemplos son las interacciones sociales (p. ej., mantener una conversación, reunirse con personas extrañas), ser observado (p. ej., comiendo o bebiendo) y actuar delante de otras personas (p. ej., dar una charla).
Nota: En los niños, la ansiedad se puede producir en las reuniones con individuos de su misma edad y no solamente en la interacción con los adultos.
- El individuo tiene miedo de actuar de cierta manera o de mostrar síntomas de ansiedad que se valoren negativamente (es decir, que lo humillen o avergüencen; que se traduzca en rechazo o que ofenda a otras personas).
- Las situaciones sociales casi siempre provocan miedo o ansiedad.
Nota: En los niños, el miedo o la ansiedad se puede expresar con llanto, rabietas, quedarse paralizados, aferrarse, encogerse o el fracaso de hablar en situaciones sociales.
- Las situaciones sociales se evitan o resisten con miedo o ansiedad intensa.
- El miedo o la ansiedad son desproporcionados a la amenaza real planteada por la situación social y al contexto sociocultural.
- El miedo, la ansiedad o la evitación es persistente, y dura típicamente seis o más meses.
- El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
- El miedo, la ansiedad o la evitación no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica.
- El miedo, la ansiedad o la evitación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental, como el trastorno de pánico, el trastorno dismórfico corporal o un trastorno del espectro del autismo.
- Si existe otra afección médica (p. ej., enfermedad de Parkinson, obesidad, desfiguración debida a quemaduras o lesiones) el miedo, la ansiedad o la evitación está claramente no relacionada o es excesiva.
Trastorno de pánico:
- Ataques de pánico imprevistos recurrentes. Un ataque de pánico es la aparición súbita de miedo intenso o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y durante este tiempo se producen cuatro (o más) de los síntomas siguientes:
Nota: La aparición súbita se puede producir desde un estado de calma o desde un estado de ansiedad.
- Palpitaciones, golpeteo del corazón o aceleración de la frecuencia cardiaca.
- Sudoración.
- Temblor o sacudidas.
- Sensación de dificultad para respirar o de asfixia.
- Sensación de ahogo.
- Dolor o molestias en el tórax.
- Náuseas o malestar abdominal.
- Sensación de mareo, inestabilidad, aturdimiento o desmayo.
- Escalofríos o sensación de calor.
- Parestesias (sensación de entumecimiento o de hormigueo).
- Desrealización (sensación de irrealidad) o despersonalización (separarse de uno mismo).
- Miedo a perder el control o de “volverse loco.”
- Miedo a morir.
Nota: Se pueden observar síntomas específicos de la cultura (p. ej., acúfenos, dolor de cuello, dolor de cabeza, gritos o llanto incontrolable). Estos síntomas no cuentan como uno de los cuatro síntomas requeridos.
- Al menos a uno de los ataques le ha seguido un mes (o más) de uno o los dos hechos siguientes:
- Inquietud o preocupación continua acerca de otros ataques de pánico o de sus consecuencias (p. ej., pérdida de control, tener un ataque de corazón, “volverse loco”).
- Un cambio significativo de mala adaptación en el comportamiento relacionado con los ataques (p. ej., comportamientos destinados a evitar los ataques de pánico, como evitación del ejercicio o de las situaciones no familiares).
- La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica (p. ej., hipertiroidismo, trastornos cardiopulmonares).
- La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental (p. ej., los ataques de pánico no se producen únicamente en respuesta a situaciones sociales temidas, como en el trastorno de ansiedad social; en repuesta a objetos o situaciones fóbicas concretos, como en la fobia específica; en respuesta a obsesiones, como en el trastorno obsesivo-compulsivo; en respuesta a recuerdos de sucesos traumáticos, como en el trastorno de estrés postraumático; o en respuesta a la separación de figuras de apego, como en el trastorno de ansiedad por separación).
Agorafobia:
- Miedo o ansiedad intensa acerca de dos (o más) de las cinco situaciones
siguientes:
- Uso del transporte público (p. ej., automóviles, autobuses, trenes, barcos, aviones).
- Estar en espacios abiertos (p. ej., zonas de estacionamiento, mercados, puentes).
- Estar en sitios cerrados (p. ej., tiendas, teatros, cines).
- Hacer cola o estar en medio de una multitud.
- Estar fuera de casa solo.
- El individuo teme o evita estas situaciones debido a la idea de
que escapar podría ser difícil o podría no disponer de ayuda si
aparecen síntomas tipo pánico u otros síntomas incapacitantes
o embarazosos (p. ej., miedo a caerse en las personas de edad
avanzada; miedo a la incontinencia).
- Las situaciones agorafóbicas casi siempre provocan miedo o ansiedad.
- Las situaciones agorafóbicas se evitan activamente, requieren la presencia de un acompañante o se resisten con miedo o ansiedad intensa.
- El miedo o la ansiedad es desproporcionado al peligro real que plantean las situaciones agorafóbicas y al contexto sociocultural.
- El miedo, la ansiedad o la evitación es continuo, y dura típicamente seis o más meses.
- El miedo, la ansiedad o la evitación causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
- Si existe otra afección médica (p. ej., enfermedad intestinal inflamatoria, enfermedad de Parkinson), el miedo, la ansiedad o la evitación es claramente excesiva.
- El miedo, la ansiedad o la evitación no se explica mejor por los síntomas de otro trastorno mental—por ejemplo, los síntomas no se limitan a la fobia específica, a la situación; no implican únicamente situaciones sociales (como en el trastorno de ansiedad social); y no están exclusivamente relacionados con las obsesiones (como en el trastorno obsesivo-compulsivo), defectos o imperfecciones percibidos en el aspecto físico (como en el trastorno dismórfico corporal), recuerdo de sucesos traumáticos (como en el trastorno de estrés postraumático) o miedo a la separación(como en el trastorno de ansiedad por separación).
Nota: Se diagnostica agorafobia independientemente de la presencia de trastorno de pánico. Si la presentación en un individuo cumple los criterios para el trastorno de pánico y agorafobia, se asignarán ambos diagnósticos.
Trastorno de ansiedad generalizada:
- Ansiedad y preocupación excesiva (anticipación aprensiva), que se produce durante más días de los que ha estado ausente durante un mínimo de seis meses, en relación con diversos sucesos o actividades (como en la actividad laboral o escolar).
- Al individuo le es difícil controlar la preocupación.
- La ansiedad y la preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (y al menos algunos síntomas han estado presentes durante más días de los que han estado ausentes durante los últimos seis meses):
Nota: En los niños, solamente se requiere un ítem.
- Inquietud o sensación de estar atrapado o con los nervios de punta.
- Fácilmente fatigado.
- Dificultad para concentrarse o quedarse con la mente en blanco.
- Irritabilidad.
- Tensión muscular.
- Problemas de sueño (dificultad para dormirse o para continuar durmiendo, o sueño inquieto e insatisfactorio).
- La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos causan malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.
- La alteración no se puede atribuir a los efectos fisiológicos de una sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a otra afección médica (p. ej., hipertiroidismo).
- La alteración no se explica mejor por otro trastorno mental (p. ej., ansiedad preocupación de tener ataques de pánico en el trastorno de pánico, valoración negativa en el trastorno de ansiedad social [fobia social], contaminación u otras obsesiones en el trastorno obsesivo-compulsivo, separación de las figuras de apego en el trastorno de ansiedad por separación, recuerdo de sucesos traumáticos en el trastorno de estrés postraumático, aumento de peso en la anorexia nerviosa, dolencias físicas en el trastorno de síntomas somáticos, percepción de imperfecciones en el trastorno dismórfico corporal, tener una enfermedad grave en el trastorno de ansiedad por enfermedad, o el contenido de creencias delirantes en la esquizofrenia o el trastorno delirante.
Causas y Factores de Riesgo del Trastorno de Ansiedad
El trastorno de ansiedad no tiene una única causa, por el contrario, es el resultado de una combinación de factores biológicos, psicológicos y ambientales. Algunas de las principales causas y factores de riesgo son:
- Genética: Las investigaciones sugieren que el trastorno de ansiedad puede ser hereditario, ya que tiende a presentarse en familias. Las personas con antecedentes familiares de ansiedad o depresión tienen un mayor riesgo de desarrollar la condición.
- Química cerebral: Los desequilibrios en neurotransmisores como la serotonina y la dopamina pueden contribuir al desarrollo del trastorno de ansiedad. Estos químicos son fundamentales en la regulación del estado de ánimo y la respuesta al estrés.
- Experiencias traumáticas: Eventos estresantes o traumáticos, como el abuso, la pérdida de un ser querido o accidentes graves, pueden desencadenar el trastorno de ansiedad, especialmente si el trauma ocurre en la infancia.
- Personalidad: Ciertas características de personalidad, como la timidez o una tendencia a preocuparse excesivamente, pueden predisponer a una persona a desarrollar un trastorno de ansiedad.
- Condiciones médicas: Algunas enfermedades crónicas, como problemas cardíacos o trastornos hormonales, pueden estar asociadas con un mayor riesgo de ansiedad. Además, el uso de ciertos medicamentos o la abstinencia de sustancias como el alcohol o las drogas también pueden desencadenar síntomas de ansiedad.
Diagnóstico del Trastorno de Ansiedad:
El diagnóstico del trastorno de ansiedad es clínico y generalmente implica una evaluación profunda por parte de un profesional de la salud mental (psicólogo clínico o preferiblemente un psiquiatra). Esta evaluación incluirá una revisión de los síntomas, su duración e intensidad, y cómo interfieren en la vida diaria del paciente. Es fundamental descartar otras condiciones médicas que puedan estar causando los síntomas antes de confirmar un diagnóstico de trastorno de ansiedad.
Nota: Nosotros no realizamos el diagnóstico de ningún tipo de trastorno. Es importante que la persona llegue con el diagnóstico en etapa de remisión parcial y con plena consciencia de que sufrió o sufre de modo aislado eventos de ansiedad. Esto con el fin de iniciar el proceso de acompañamiento formativo en la gestión de ideas, emociones y sensaciones para facilitar la superación del trastorno a largo plazo.
Tratamiento del Trastorno de Ansiedad:(Tratamiento de trastorno de ansiedad por separación, tratamiento del mutismo selectivo, tratamiento de la fobia específica, tratamiento del trastorno de ansiedad social, tratamiento de la fobia social, tratamiento del trastorno de pánico, tratamiento de la agorafobia y tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada).
El tratamiento del trastorno de ansiedad suele ser polifacético, combinando terapia y medicación para abordar tanto los síntomas como las causas que lo originan. Los principales enfoques terapéuticos incluyen:
- Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Este es uno de los tratamientos más eficaces para el trastorno de ansiedad. La TCC ayuda a los pacientes a identificar y modificar patrones de pensamiento negativos que alimentan la ansiedad. También enseña técnicas de afrontamiento para manejar situaciones estresantes de manera más efectiva.
- Medicamentos: Los antidepresivos, especialmente los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), son comúnmente utilizados para tratar el trastorno de ansiedad. Los ansiolíticos, como las benzodiacepinas, pueden ser recetados para el alivio a corto plazo de los síntomas severos, pero no son recomendados para uso prolongado debido a su potencial de adicción.
- Terapias alternativas: El ejercicio regular, la meditación, el yoga y la acupuntura han demostrado ser útiles como complementos en el tratamiento del trastorno de ansiedad. Estas prácticas ayudan a reducir el estrés y mejorar la salud mental en general.
Para iniciar este tratamiento con nosotros es fundamental que la persona haya sido diagnosticada por un profesional de la salud mental como psicólogo clínico o psiquiatra. Adicionalmente, se inicia este tratamiento con personas que presenten tres condiciones fundamentales: primero, la gravedad del trastorno debe ser leve o en remisión parcial; segundo, la persona debe tener una introspección buena en la que reconoce tener un trastorno depresivo; y tercero, el trastorno depresivo no debe representar un riesgo vital para la persona o terceros. En caso que no se cumpla con estos requisitos, no se iniciaría tratamiento, recomendando a la persona contactarse con un equipo de profesionales de la salud mental (psicólogo clínico o preferiblemente un psiquíatra) para su tratamiento.
La consultoría especializada en trastornos que realizamos, es un acompañamiento en el que se forma a la persona para la gestión de ideas, emociones y sensaciones a través de técnicas cognitivo-conductuales de tercera generación (atención plena). Se acompaña a la persona a ponerse en perspectiva, facilitando el auto-análisis para poner a prueba sus emociones de forma segura. En este acompañamiento es importante el apoyo familiar, social y laboral, para promover las habilidades sociales y funcionales de la persona.
Impacto del Trastorno de Ansiedad en la Vida Cotidiana:
El trastorno de ansiedad puede tener un impacto profundo en todos los aspectos de la vida de una persona. Desde dificultades en el trabajo o la escuela hasta problemas en las relaciones personales, la ansiedad no tratada puede limitar gravemente la capacidad de una persona para disfrutar de la vida. La constante preocupación y el miedo pueden llevar al aislamiento social, la evitación de actividades, y en casos severos, a la depresión.
Es crucial que las personas que experimentan síntomas de trastorno de ansiedad busquen ayuda lo antes posible. Con el tratamiento adecuado, muchas personas pueden aprender a manejar su ansiedad y llevar una vida plena y productiva. Además, aumentar la conciencia sobre el trastorno de ansiedad y combatir el estigma asociado es vital para asegurar que quienes lo padecen reciban el apoyo que necesitan.
