Trastorno de duelo
complejo persistente

¿Qué es?

El trastorno de duelo complejo persistente es una condición psicológica que se presenta cuando una persona experimenta un duelo prolongado y extremadamente intenso después de la muerte de un ser querido. A diferencia del duelo normal, que tiende a disminuir con el tiempo, el trastorno de duelo complejo persistente se caracteriza por una aflicción abrumadora que interfiere significativamente con la vida diaria de la persona. 

El trastorno de duelo complejo persistente se diferencia del duelo normal por la intensidad y duración de los síntomas. Mientras que es natural sentir una profunda tristeza y pesar después de una pérdida significativa, aquellos que padecen de trastorno de duelo complejo persistente no logran adaptarse o aceptar la pérdida, lo que resulta en un duelo que puede durar meses o incluso años sin disminuir.

Trastorno de duelo complejo persistente

Causas del Trastorno de Duelo Complejo Persistente:

El desarrollo del trastorno de duelo complejo persistente puede estar influenciado por múltiples factores. Una de las principales causas es la naturaleza de la relación con la persona fallecida. Aquellos que tenían una relación extremadamente cercana o dependiente con el ser querido perdido son más susceptibles a desarrollar este trastorno. La muerte súbita e inesperada, como en el caso de un accidente o un acto de violencia, también puede aumentar el riesgo de que se desarrolle el trastorno de duelo complejo persistente.

Otros factores que pueden contribuir incluyen la historia personal de salud mental, como antecedentes de depresión o trastornos de ansiedad, la falta de una red de apoyo social, y la presencia de traumas pasados. Además, ciertos aspectos de la personalidad, como una tendencia a la rumiación o a la evitación, pueden hacer que una persona sea más vulnerable a desarrollar el trastorno de duelo complejo persistente.

Síntomas del Trastorno de Duelo Complejo Persistente (Tomado del DMS-V):

El trastorno de duelo complejo persistente se manifiesta a través de una serie de síntomas emocionales, cognitivos y conductuales que persisten durante un período prolongado de tiempo después de la pérdida. Algunos de los síntomas más comunes incluyen:

  1. Anhelo intenso por el ser querido fallecido: Este es uno de los signos más característicos del trastorno de duelo complejo persistente. El anhelo puede ser tan intenso que el individuo siente que no puede vivir sin la persona que ha perdido.
  2. Incapacidad para aceptar la muerte: Las personas con trastorno de duelo complejo persistente pueden tener dificultades para aceptar que su ser querido ha fallecido, lo que puede llevar a una negación persistente de la realidad.
  3. Obsesión con los recuerdos del fallecido: El trastorno de duelo complejo persistente a menudo se acompaña de una preocupación constante y obsesiva con los recuerdos de la persona fallecida, lo que impide que el individuo siga adelante con su vida.
Trastorno de duelo complejo persistente

4. Aislamiento social: Quienes sufren de trastorno de duelo complejo persistente pueden alejarse de amigos y familiares, evitando el contacto social y las actividades que solían disfrutar.

5. Sentimientos de inutilidad o culpa: Muchas personas con trastorno de duelo complejo persistente sienten una culpa abrumadora, ya sea por no haber podido prevenir la muerte de su ser querido o por estar vivas mientras la otra persona ha fallecido.

6. Pensamientos suicidas: En los casos más graves, el trastorno de duelo complejo persistente puede llevar a pensamientos de suicidio o a un deseo de reunirse con el ser querido fallecido.

Diagnóstico del Trastorno de Duelo Complejo Persistente:

El diagnóstico del trastorno de duelo complejo persistente es un proceso que requiere la evaluación de un profesional de la salud mental (psicólogo clínico o preferiblemente un psiquiatra). A menudo se utilizan criterios específicos, como los establecidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), para confirmar la presencia del trastorno. Según estos criterios, los síntomas deben persistir durante al menos 12 meses en adultos (o 6 meses en niños) para que se considere un trastorno de duelo complejo persistente.

Es importante que los profesionales de la salud mental diferencien entre el duelo normal y el trastorno de duelo complejo persistente, ya que el tratamiento puede variar significativamente. El duelo normal es un proceso natural que, aunque doloroso, tiende a resolverse con el tiempo. En cambio, el trastorno de duelo complejo persistente requiere intervención para evitar complicaciones a largo plazo.

Nota: Nosotros no realizamos el diagnóstico de ningún tipo de trastorno. Es importante que la persona llegue con el diagnóstico en etapa de remisión parcial y con plena consciencia de que sufrió o sufre de modo aislado eventos del Trastorno de Duelo Complejo Persistente. Esto con el fin de iniciar el proceso de acompañamiento formativo en la gestión de ideas, emociones y sensaciones para facilitar la superación del trastorno a largo plazo.

Tratamiento del Trastorno de Duelo Complejo Persistente:

El tratamiento del trastorno de duelo complejo persistente generalmente incluye una combinación de terapia psicológica y, en algunos casos, medicación. La terapia cognitivo-conductual (TCC) ha demostrado ser efectiva para ayudar a las personas a procesar su pérdida, aceptar la muerte del ser querido, y comenzar a reconstruir sus vidas. La TCC puede incluir técnicas como la reestructuración cognitiva, que ayuda a las personas a desafiar los pensamientos negativos y a desarrollar una perspectiva más adaptativa.

 

Otro enfoque terapéutico es la terapia de duelo, que se centra en ayudar a la persona a experimentar y expresar su dolor de manera segura y controlada. Esta terapia puede involucrar la creación de rituales conmemorativos, la revisión de recuerdos significativos, y el establecimiento de nuevas metas para el futuro.

 

En algunos casos, los antidepresivos o ansiolíticos pueden ser recetados para ayudar a manejar los síntomas asociados con el trastorno de duelo complejo persistente, como la depresión o la ansiedad. Sin embargo, estos medicamentos deben usarse con precaución y siempre bajo la supervisión de un profesional de la salud mental.

Para iniciar este tratamiento con nosotros es fundamental que la persona haya sido diagnosticada por un profesional de la salud mental como psicólogo clínico o psiquiatra. Adicionalmente, se inicia este tratamiento con personas que presenten tres condiciones fundamentales: primero, la gravedad del trastorno debe ser leve o en remisión parcial; segundo, la persona debe tener una introspección buena en la que reconoce tener un trastorno; y tercero, el trastorno no debe representar un riesgo vital para la persona o terceros. En caso que no se cumpla con estos requisitos, no se iniciaría tratamiento, recomendando a la persona contactarse con un equipo de profesionales de la salud mental (psicólogo clínico o preferiblemente un psiquíatra) para su tratamiento.

La consultoría especializada en trastornos que realizamos, es un acompañamiento en el que se forma a la persona para la gestión de ideas, emociones y sensaciones a través de técnicas cognitivo-conductuales de tercera generación (atención plena). Se acompaña a la persona a ponerse en perspectiva, facilitando el auto-análisis para poner a prueba sus emociones de forma segura. En este acompañamiento es importante el apoyo familiar, social y laboral, para promover las habilidades sociales y funcionales de la persona.

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