Trastornos de síntomas somáticos

¿Qué son?

Los trastornos de síntomas somáticos son una categoría de trastornos mentales que se caracterizan por la presencia de síntomas físicos que no pueden explicarse completamente por una condición médica general, otra enfermedad mental, o el abuso de sustancias. Estos síntomas son reales y pueden ser debilitantes, pero su origen está vinculado más a factores psicológicos que a causas orgánicas. A menudo, estos trastornos son mal entendidos tanto por los pacientes como por los profesionales de la salud, lo que puede llevar a diagnósticos erróneos o tratamientos inadecuados.

Los trastornos de síntomas somáticos incluyen varias condiciones en las cuales los pacientes experimentan síntomas físicos que provocan angustia o problemas significativos en su vida diaria. Estos síntomas pueden ser de cualquier tipo, desde dolores y molestias hasta problemas gastrointestinales o fatiga crónica. Lo que distingue a los trastornos de síntomas somáticos de otras condiciones médicas es la forma en que el paciente percibe y experimenta sus síntomas, a menudo con un enfoque excesivo en la gravedad de estos y una preocupación persistente por su salud.

Un ejemplo común dentro de los trastornos de síntomas somáticos es el trastorno de somatización, donde el paciente experimenta múltiples síntomas físicos a lo largo de varios años que no pueden explicarse completamente por una condición médica. Otro ejemplo es el trastorno de ansiedad por enfermedad, anteriormente conocido como hipocondría, donde la persona está constantemente preocupada por tener una enfermedad grave, a pesar de las garantías médicas de que no existe tal condición.

Trastornos de síntomas somáticos

Causas y Factores de Riesgo:

La causa exacta de los trastornos de síntomas somáticos no se conoce con certeza, pero se cree que es una combinación de factores biológicos, psicológicos y sociales. Algunos estudios sugieren que las personas con estos trastornos pueden tener una mayor sensibilidad al dolor o a las señales corporales, lo que podría hacer que perciban las sensaciones normales como síntomas de una enfermedad grave.

Además, el estrés, los traumas pasados y las experiencias adversas en la infancia pueden desempeñar un papel crucial en el desarrollo de los trastornos de síntomas somáticos. Las personas que han experimentado abuso físico o emocional, o que han tenido padres con enfermedades crónicas, pueden estar en mayor riesgo de desarrollar estos trastornos. También es común que los trastornos de síntomas somáticos coexistan con otras condiciones de salud mental, como la depresión o la ansiedad, lo que puede complicar aún más el diagnóstico y tratamiento.

Tipos de trastornos de síntomas somáticos (Tomado del DMS-V):

Trastorno de síntomas somáticos

A. Uno o más síntomas somáticos que causan malestar o dan lugar a problemas significativos en la vida diaria.

B. Pensamientos, sentimientos o comportamientos excesivos relacionados con los síntomas somáticos o asociados a la preocupación por la salud como se pone de manifiesto por una o más de las características siguientes:

  1.  Pensamientos desproporcionados y persistentes sobre la gravedad de los propios síntomas.
  2. Grado persistentemente elevado de ansiedad acerca de la salud o los síntomas.
  3. Tiempo y energía excesivos consagrados a estos síntomas o a la preocupación por la salud.
    C. unque algún síntoma somático puede no estar continuamente presente, el trastorno sintomático es persistente (por lo general más de seis meses).
Trastornos de síntomas somáticos

Trastorno de ansiedad por enfermedad

A. Preocupación por padecer o contraer una enfermedad grave.

B. No existen síntomas somáticos o, si están presentes, son únicamente leves. Si existe otra afección médica o un riesgo elevado de presentar una afección médica (p. ej., antecedentes familiares importantes), la preocupación es claramente excesiva o desproporcionada.

C. Existe un grado elevado de ansiedad acerca de la salud, y el individuo se alarma con facilidad por su estado de salud.

D. El individuo tiene comportamientos excesivos relacionados con la salud (p. ej., comprueba repetidamente en su cuerpo si existen signos de enfermedad) o presenta evitación por mala adaptación (p. ej., evita las visitas al clínico y al hospital).

F. La preocupación por la enfermedad ha estado presente al menos durante seis meses, pero la enfermedad temida específica puede variar en ese período de tiempo.

G. La preocupación relacionada con la enfermedad no se explica mejor por otro trastorno mental, como un trastorno de síntomas somáticos, un trastorno de pánico, un trastorno de ansiedad generalizada, un trastorno dismórfico corporal, un trastorno obsesivo- compulsivo o un trastorno delirante de tipo somático.

Trastorno de conversión(trastorno de síntomas neurológicos funcionales)

A. Uno o más síntomas de alteración de la función motora o sensitiva voluntaria.

B. Los hallazgos clínicos aportan pruebas de la incompatibilidad entre el síntoma y las afecciones neurológicas o médicas reconocidas.

C. El síntoma o deficiencia no se explica mejor por otro trastorno médico o mental.

D. El síntoma causa malestar clínicamente significativo o deterioro en lo social, laboral u otras áreas importantes del funcionamiento.

Factores psicológicos que influyen en otras afecciones médicas

A. Presencia de un síntoma o afección médica (que no sea un trastorno mental).

B. Factores psicológicos o conductuales que afectan negativamente a la afección médica de una de las maneras siguientes:

  1. Los factores han influido en el curso de la afección médica como se pone de manifiesto por una estrecha asociación temporal entre los factores psicológicos y el desarrollo o la exacerbación o el retraso en la recuperación de la afección médica.
  2. Los factores interfieren en el tratamiento de la afección médica (p. ej., poco cumplimiento).
  3. Los factores constituyen otros riesgos bien establecidos para la salud del individuo.
  4. Los factores influyen en la fisiopatología subyacente, porque precipitan o exacerban los síntomas, o necesitan asistencia médica.
    C. Los factores psicológicos y conductuales del Criterio B no se explican mejor por otro  rastorno mental (p. ej., trastorno de pánico, trastorno de depresión mayor, trastorno de estrés postraumático).

Trastorno facticio

A. Falsificación de signos o síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.

B. El individuo se presenta a sí mismo frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.

C. El comportamiento engañoso es evidente incluso en ausencia de una recompensa externa obvia.

D. El comportamiento no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno delirante u otro trastorno psicótico.

Trastorno facticio aplicado a otro(Antes: Trastorno facticio del prójimo).

A. Falsificación de signos o síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, en otro, asociada a un engaño identificado.

B. El individuo presenta a otro individuo (víctima) frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.

C. El comportamiento engañoso es evidente incluso en ausencia de recompensa externa obvia.

D. El comportamiento no se explica mejor por otro trastorno mental, como el trastorno delirante u otro trastorno psicótico.

Nota: El diagnóstico se aplica al autor, no a la víctima.

Otro trastorno de síntomas somáticos(Antes: Trastorno facticio del prójimo).

  1. Trastorno de síntomas somáticos breve: la duración de los síntomas es inferior a seis meses.
  2. Trastorno de ansiedad por enfermedad breve: la duración delos síntomas es inferior a seis meses.
  3. Trastorno de ansiedad por enfermedad sin comportamientos excesivos relacionados con la salud.
  4. Pseudociesis: creencia falsa de estar embarazada que se asocia a signos y síntomas de embarazo.

Diagnóstico:

El principal criterio para diagnosticar los trastornos de síntomas somáticos es la presencia de síntomas físicos que causan un malestar significativo y una interrupción en la vida diaria del paciente. Para diagnosticar los trastornos de síntomas somáticos, los profesionales de la salud mental suelen utilizar criterios establecidos en manuales como el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales). Es fundamental que los médicos realicen una evaluación exhaustiva que incluya la historia médica completa del paciente, un examen físico y una evaluación psicológica para descartar otras posibles causas de los síntomas.

Nota: Nosotros no realizamos el diagnóstico de ningún tipo de trastorno. Es importante que la persona llegue con el diagnóstico en etapa de remisión parcial y con plena consciencia de que sufrió o sufre de modo aislado eventos del Trastorno de Síntomas Somáticos. Esto con el fin de iniciar el proceso de acompañamiento formativo en la gestión de ideas, emociones y sensaciones para facilitar la superación del trastorno a largo plazo.

Tratamiento de los Trastornos de Síntomas Somáticos(Tratamiento del trastorno de síntomas somáticos, Tratamiento del trastorno de ansiedad por enfermedad, Tratamiento del trastorno de conversión, Tratamiento del trastorno facticio y Tratamiento del trastorno facticio aplicado a otro):

El tratamiento de los trastornos de síntomas somáticos generalmente involucra una combinación de enfoques médicos y psicológicos. Dado que los síntomas son reales y pueden ser debilitantes, es importante que el tratamiento sea comprensivo y multifacético.

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las intervenciones más efectivas para los trastornos de síntomas somáticos. La TCC ayuda a los pacientes a cambiar los patrones de pensamiento negativos y a reducir el enfoque excesivo en los síntomas físicos. También se les enseña a manejar el estrés y a desarrollar habilidades de afrontamiento más saludables.

En algunos casos, los antidepresivos o ansiolíticos pueden ser útiles, especialmente si los trastornos de síntomas somáticos están asociados con depresión o ansiedad. Estos medicamentos pueden ayudar a aliviar los síntomas y mejorar el bienestar general del paciente.

Es crucial que los pacientes comprendan la naturaleza de su trastorno. La educación sobre cómo el estrés y las emociones pueden influir en los síntomas físicos puede ser un componente clave del tratamiento. Además, contar con una red de apoyo, ya sea a través de grupos de apoyo o con la ayuda de familiares y amigos, puede mejorar significativamente el pronóstico.

Manejo del Estilo de Vida: Cambios en el estilo de vida, como una dieta equilibrada, ejercicio regular y técnicas de relajación, también pueden ser beneficiosos para reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas con trastornos de síntomas somático.

Para iniciar este tratamiento con nosotros es fundamental que la persona haya sido diagnosticada por un profesional de la salud mental como psicólogo clínico o psiquiatra. Adicionalmente, se inicia este tratamiento con personas que presenten tres condiciones fundamentales: primero, la gravedad del trastorno debe ser leve o en remisión parcial; segundo, la persona debe tener una introspección buena en la que reconoce tener un trastorno; y tercero, el trastorno no debe representar un riesgo vital para la persona o terceros. En caso que no se cumpla con estos requisitos, no se iniciaría tratamiento, recomendando a la persona contactarse con un equipo de profesionales de la salud mental (psicólogo clínico o preferiblemente un psiquíatra) para su tratamiento.

La consultoría especializada en trastornos que realizamos, es un acompañamiento en el que se forma a la persona para la gestión de ideas, emociones y sensaciones a través de técnicas cognitivo-conductuales de tercera generación (atención plena). Se acompaña a la persona a ponerse en perspectiva, facilitando el auto-análisis para poner a prueba sus emociones de forma segura. En este acompañamiento es importante el apoyo familiar, social y laboral, para promover las habilidades sociales y funcionales de la persona.

Desafíos:

Uno de los mayores desafíos en el manejo de los trastornos de síntomas somáticos es la falta de comprensión y el estigma que a menudo rodea a estas condiciones. Tanto los pacientes como los médicos pueden sentirse frustrados por la falta de una explicación médica clara para los síntomas, lo que puede llevar a la desconfianza y a la discontinuación del tratamiento. Es importante que los terapeutas aborden los trastornos de síntomas somáticos con empatía y paciencia, reconociendo que los síntomas son reales y afectan significativamente la vida del paciente. Un enfoque colaborativo, en el que el paciente se sienta escuchado y comprendido, es esencial para el éxito del tratamiento.

Consultoría narrativa del cuerpo vivido

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